Una de las cosas que más atrae y fascina a los visitantes cuando vienen por primera vez a la ciudad de Cádiz es su insularidad, la clara luminosidad de sus cielos y una historia de más de 3.000 años donde fenicios, romanos, y un sinfín de culturas dejaron su huella.

Y, cómo no, sus torres miradores, algo único y característico de esta ciudad.

Las torres miradores fueron testigo de la importancia que tuvo el comercio en Cádiz durante el siglo XVIII, gracias al traslado de la Casa de Contratación de Indias en 1717. Torres que fueron vigías de los miles de barcos que llegaban a los muelles de la ciudad, trayendo preciadas mercancías desde el continente americano y llevando al nuevo mundo productos de nuestra tierra. Viajes de Ida y Vuelta.

Entre 1717 y 1718 el Consejo de Indias y la Casa de Contratación se trasladan a Cádiz, convirtiendo su puerto en lugar obligado de salida y entrada de barcos para el comercio de Indias, razón por la cual los comerciantes españoles y extranjeros debían establecerse en la ciudad. En estos años se desarrollan rutas marítimas regulares, entre las que destacan largas travesías entre Cádiz, La Habana y Puerto Rico, y de forma más esporádica con Río de la Plata. Las mercancías más solicitadas eran el cacao, el tabaco, el azúcar y el algodón, entre otras.

El puerto de Cádiz, estratégicamente situado entre el Atlántico y el Mediterráneo, se encontraba entre los más importantes de la España del siglo XVIII, debido al comercio con América del Norte y del Sur, y también con Filipinas, además de poseer una densa red de distribución con otros puertos extranjeros.

Actualmente existen 134 torres miradores, de las 160 que se llegaron a contabilizar en el S.XVIII. Todas las torres pertenecen a casas privadas, algunas han sido convertidas en estudios de artistas por sus excelentes vistas o en pequeños apartamentos. Todas excepto una : la Torre Tavira, que es la única abierta al público. Las torres miradores están repartidas entre la zona norte y este del casco antiguo de Cádiz, ya que en su día eran construidas por los comerciantes para otear el horizonte desde sus casas y controlar así la llegada y salida de los barcos a puerto. Desde entonces, estas torres miradores forman parte esencial de la fisonomía de Cádiz.

La Torre Tavira se sitúa en el centro del casco antiguo de la ciudad y a 45 metros sobre el nivel del mar, con las mejores vistas de la ciudad y su bahía. Fue designada torre vigía oficial del puerto de Cádiz en 1778 y su nombre le viene por su primer vigía : el teniente de fragata D. Antonio Tavira. A lo largo de los siglos la Torre Tavira ha tenido varios usos y funciones: desde imprenta, hasta sede del Tribunal Supremo, pasando por camerino de agrupaciones del Carnaval o incluso un colegio.

Desde 1994 se ha convertido en un gran atractivo turístico y cultural con la instalación de la primera Cámara Oscura de España. Ofrece, además, dos salas de exposiciones y un mirador desde donde se contemplan espectaculares vistas de Cádiz (que son explicadas dentro de la visita guiada de la Cámara Oscura)

La Cámara Oscura nos permite disfrutar de un recorrido de 360º por toda la ciudad a través de imágenes reales y en movimiento, gracias a un elaborado sistema óptico de lentes y espejo, todo ello acompañados de un guía que explica la historia y curiosidades de Cádiz y sus monumentos.

Más información sobre las torres miradores de Cádiz : Libro Torres Miradores de Cádiz mailto:https://www.torretavira.com/project/libro-torres-miradores/

 

 

 

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