El miércoles 18 de marzo se celebró el IV del Foro Flamenco y Turismo, en el Centro de Interpretación Paco de Lucía, una nueva edición que ha supuesto un nuevo paso en la consolidación de este encuentro como espacio profesional de referencia en el ámbito del turismo cultural vinculado al flamenco.
El foro ha permitido reunir a empresas, instituciones, profesionales y operadores turísticos en torno a un objetivo común: trabajar el flamenco no solo como patrimonio cultural, sino como recurso turístico con capacidad real de generar actividad económica, posicionamiento territorial y colaboración sectorial.
Ha sido una edición exigente desde el punto de vista organizativo, especialmente por la celebración previa de un viaje de familiarización internacional de cuatro días, pero el resultado confirma la capacidad del sector para coordinar proyectos complejos y mantener una línea de trabajo estable en el tiempo.
Apertura institucional: compromiso y necesidad de avanzar en colaboración
La apertura del foro puso de manifiesto la importancia de seguir fortaleciendo la cooperación entre el sector público y el sector privado. El presidente de la AETC trasladó un mensaje claro en defensa de la cogobernanza como modelo de trabajo necesario para el desarrollo del turismo cultural.
La concejala de Cultura del Ayuntamiento de Algeciras, Pilar Pintor, ejerció como anfitriona institucional, destacando el papel de la ciudad como referente cultural en torno a la figura universal de Paco de Lucía y su contribución al posicionamiento del territorio.
El Diálogo Flamenco: valor cultural y proyección turística
El Diálogo Flamenco del IV Foro Flamenco y Turismo reunió sobre el escenario del Centro de Interpretación Paco de Lucía a familiares, artistas, investigadores y admiradores profundamente vinculados a la figura del guitarrista algecireño universal, Paco de Lucía.
El encuentro tuvo un carácter especial por un motivo muy concreto: ofreció la visión de cinco algecireños sobre su paisano, desde una perspectiva cercana, humana y territorial. No fue una mesa académica ni un homenaje formal. Fue un diálogo desde la experiencia y desde la memoria, protagonizado por voces que crecieron en el mismo entorno donde se desarrolló la infancia, la juventud y la trayectoria vital del hijo de Antonio y Luzia.
La intervención de Maite Bandera, miembro de la familia Sánchez Gomes, aportó una dimensión íntima y emocional al encuentro. Compartió recuerdos familiares y reflexiones sobre la relación especial entre Paco de Lucía y su hermana María, a quien el guitarrista dedicó su última obra, el álbum Canción Andaluza. Su testimonio permitió comprender la dimensión personal de un artista universal, recordando que detrás del genio siempre hubo una familia unida y profundamente comprometida con la música.
Por su parte, el guitarrista Salvador Andrades, alumno de Antonio Sánchez Pecino, puso el acento en la existencia de una verdadera escuela algecireña, nacida en el seno familiar y consolidada a través del trabajo, la disciplina y la transmisión del conocimiento. Su intervención subrayó una idea clave: el talento puede ser innato, pero la excelencia se construye.
La bailaora y periodista Mónika Bellido aportó una visión desde el ámbito artístico y comunicativo, destacando la capacidad de Paco de Lucía para transformar el flamenco y proyectarlo hacia la modernidad sin romper con la tradición. Recordó que su música no solo innovó, sino que abrió caminos que hoy siguen recorriendo nuevas generaciones de artistas.
El escritor y biógrafo Juan José Téllez contribuyó con reflexiones y anécdotas que mostraron el nivel de exigencia y el esfuerzo creativo que acompañaban cada composición del guitarrista. Su intervención ayudó a contextualizar la figura de Paco de Lucía no solo como artista, sino como trabajador incansable y referente cultural.
El diálogo estuvo moderado por el periodista Fernando Silva, quien sintetizó el espíritu del encuentro con una idea sencilla y potente: la proyección internacional de Paco de Lucía es incuestionable, pero su historia comenzó en un territorio concreto, en una comunidad concreta y en una familia concreta.

Un mensaje compartido: el flamenco como valor cultural y oportunidad turística
Más allá de los testimonios personales, el Diálogo Flamenco dejó un mensaje claro y compartido por todos los participantes: el flamenco es un patrimonio cultural de primer nivel y, al mismo tiempo, un recurso turístico con capacidad real de generar actividad económica y posicionamiento territorial.
Los participantes coincidieron en la necesidad de seguir avanzando en el reconocimiento institucional y académico del flamenco, promoviendo su presencia en los niveles superiores de formación y reforzando su papel como disciplina cultural estratégica.
Este enfoque conecta directamente con el objetivo del foro: trabajar el flamenco desde una visión profesional, integrando cultura, turismo y desarrollo territorial.
Un acto emocionante y, sobre todo, relevante
El Diálogo Flamenco fue uno de los momentos más valorados de la jornada, no solo por su contenido cultural, sino por la calidad humana y profesional de los participantes.

Fue un acto emocionante, sí, pero también útil. Permitió reforzar la identidad cultural del territorio, proyectar el legado de sus referentes y recordar que el flamenco no es solo tradición, sino también presente y futuro.
Y, sobre todo, dejó una sensación clara: cuando el territorio habla con su propia voz, el mensaje llega más lejos.
Mesas sectoriales: el principal espacio de trabajo profesional
Las mesas sectoriales fueron el núcleo operativo del foro y el espacio donde se produjo la mayor interacción profesional.
La participación de representantes de alojamiento, gastronomía, turismo activo, cultura e instituciones permitió generar un entorno de diálogo práctico, centrado en la realidad del sector y en las oportunidades de colaboración.

Uno de los aspectos más valorados fue la calidad técnica y profesional de los ponentes, así como la disposición de los participantes a compartir experiencias y plantear propuestas concretas.
Las mesas demostraron que existe un interés real por trabajar de forma coordinada y por construir una oferta turística basada en la identidad cultural del territorio.
Taller de trabajo y networking internacional: una oportunidad con recorrido
El taller de trabajo y networking internacional fue una de las actividades más dinámicas del foro y una oportunidad directa para el contacto entre empresas locales y operadores turísticos internacionales.
La participación de seis empresas procedentes de distintos países permitió abrir nuevas líneas de relación y visibilizar la oferta turística vinculada al flamenco y al territorio.
Al mismo tiempo, la experiencia pone de relieve la necesidad de seguir reforzando la participación internacional y nacional en futuras ediciones. Existe margen de crecimiento, y el formato ha demostrado tener potencial para evolucionar hacia encuentros de mayor alcance.
Este taller puede considerarse el germen de un modelo de encuentro profesional que, con el apoyo adecuado, podría convertirse en una cita de referencia en el ámbito del turismo de flamenco.
Mirando al futuro: una base construida y un proyecto en evolución
El IV Foro Flamenco y Turismo no es un punto final. Es la continuidad de un camino que comenzó hace cuatro años y que, edición tras edición, ha ido construyendo un relato coherente en torno al flamenco y al territorio.
Empezamos mirando hacia la figura universal de Camarón de la Isla, como símbolo de una revolución artística que cambió la historia del cante.
Después pusimos el foco en las raíces, recorriendo las cunas del flamenco en Cádiz y en Jerez, entendiendo que sin territorio no hay identidad y sin identidad no hay destino turístico.

Y este año, en el Centro de Interpretación Paco de Lucía, hemos llegado a otro hito natural del camino: el legado universal de Paco de Lucía, un artista que llevó la música de aquí al mundo y que representa la conexión perfecta entre tradición e innovación.
En estos cuatro años se ha construido algo más que un evento.
Se ha construido una base. Una base que une referentes, territorios y profesionales. Una base que define una manera de trabajar el flamenco desde el respeto a sus raíces y desde la ambición de proyectarlo hacia el futuro.
Ahora lo que toca es seguir avanzando. Seguir innovando. Seguir creando. Seguir sumando talento. Y hacerlo con creatividad, con profesionalidad y, sobre todo, con amor hacia el flamenco.
Porque el flamenco no es solo memoria. Es presente. Y, si sabemos cuidarlo, también será futuro.
El camino continúa. Y el próximo paso ya tiene nombre:
V Foro Flamenco y Turismo.